Lo urbano

Prostitutas y travestis

 

Del libro Perfiles vernáculos 

textosintrusos 2020

 

por Jorge Hardmeier 

Trabajadoras del sexo. La profesión más antigua del mundo. Sin eufemismos: salimos de putas y hablamos con esas chicas, sin hacer distinción entre lo que tengan entre las piernas. Esa es una cuestión de ropas. Chicas que brindan un servicio. La intención es presentar las voces, sin realizar sesudos análisis. De todos modos, antes de acabar con esta introducción, nos tomamos la licencia de citar a Bukowski: «no traigan más una puta por acá», le digo a mis pocos amigos, «me voy a enamorar de ella

PERO EL AMOR ES MÁS FUERTE

 

ADOLESCENTE Chiquitita Re-dulce. Completa.

Con sabor a miel. (Clarín, Clasificados, Rubro 59)

 

A tiene 21 años. Es una mujer atractiva. La gente del barrio —Flores— la saluda y se detiene a conversar con ella. Desde los autos, algunos hombres (jóvenes y adolescentes, en general) le dicen cosas: ella contesta. Los cronistas la buscan. No tiene inconvenientes y habla.

 

¿Qué es lo que no te gusta de trabajar en la calle?

Nada me gusta de trabajar en la calle, de estar acá, parada. Lo hago por necesidad. 

 ¿Cómo manejás el tema del miedo?

El miedo te lo tenés que sacar, sí o sí. Si sabés que tenés que mantener un hijo, dejás de ser vos para ser lo que sos acá: de madera.

¿ Existe esa fantasía del príncipe azul que llega y te saca de esto?

La mayoría de las chicas tienen esa fantasía, pero cuando ves a una puta de cuarenta años laburando y ves que labura y que no la salvó nadie …Ríe tapándose la boca. No. No existe.

 ¿Qué situación haría que salgas de la calle?

Que me enamore y un tipo se enamore de mí. Es un tema de amor, no económico. No me podría bancar a alguien todo caído y viejo choto, ¿entendés?, en una cama, si no estoy enamorada, para no estar laburando acá.

 ¿Hay tipos que te pagan para hablar?

Sí. Y que más quiero yo que no me toquen y que me paguen. Yo soy una máquina. Si lo tengo que escuchar lo escucho, si quiere que le hable le hablo.

 ¿Cómo es la relación con las travestis?

Los putos trabajan con su gente y nosotros con la nuestra.

 ¿Travestis o putos?

Las travestis son putos. El puto, se vista de mujer o no, es puto. Laburan con su gente y nosotros con la nuestra, en la misma cuadra. Y no pasa nada: nos cagamos todos de risa y está todo bien.

Fuera del trabajo, ¿qué te conmueve?

Mi hija. Nada más. Tiene dos años. El padre está preso.

Si cae una chica nueva, ¿cómo es? ¿tiene que pagar algún derecho de piso?

No. Acá no se para. La saco cagando. Se lo digo una vez,, dos no.

¿Cómo fue la decisión de estar acá?

Cuando me quedé sin laburo y no conseguía nada y vi que a mi hija le empezaban a faltar cosas. La primera vez te cuesta un huevo porque te sentís rechiquitita, no existís y te sentís lo peor, lo más degradante. Después te das cuenta de que lo estás haciendo porque realmente lo precisás. Eso apacigua un poco la bronca que tenés adentro.

¿La bronca se fue?

No. Le tengo bronca a todo. Te volvés resentida a full. Estás acá porque la gente que te tenía que responder no te respondió nunca.

¿Pensás que estás para otra cosa?

Seguro. Laburé toda mi vida, nunca me costó ni limpiar ni ser camarera. Laburé en boliches desde los catorce años. Pero no te da la plata, no te da la plata.

Más allá del trabajo, ¿qué sería una buena noche para vos?

¿Una buena noche? Estar con la persona a la que amo, que no es el papá de mi nena. Y con mi hija.

¿Qué pasa si esa persona, a la que amás, no se banca lo que hacés?

Que me mantenga. El chico con el que estoy no me puede decir nada porque no me puede mantener.

¿Es dificultoso conseguir una persona, con esta profesión?

Sí. A full. La otra persona no entiende que esto es un laburo. No puede entender cómo es que no tenés un orgasmo, le decís que no los besás y te dice: me estás mintiendo, si te ponen tanta plata más los besás. Y no. Ninguna mina que labura en serio besa a un tipo. Es una cuestión de respeto hacia vos misma.

 ¿Hay muchas extranjeras laburando?

Demasiadas. Y no es discriminación. Si cobraran lo que tendrían que cobrar, si se cuidaran como se tendrían que cuidar, estaría todo bien. Pero si pasan por diez mangos, por ejemplo, o si les dan cinco pesos más y no usan forro y siguen matando gente, está mal, ¿entendés? Querete un poquito.

 ¿Cómo ganaste el lugar?

Las putas de acá me conocen desde que soy chica. Nací y me crié en Flores.

¿Existe la figura del cafisho?

Sí, hay fiolos. Especie de fiolos. Ya no existe el fiolo de antes. Ahora son fiolos de café con leche. Son más que nada putos: les encanta que les peguen.

Sos muy conservadora en lo que hace al sexo.

Sí. Me crié entre chorros: tengo los códigos del chorro.

 ¿Qué es lo qué permitís, en tu trabajo?

Lo que se puede considerar normal. No me voy a colgar de las paredes ni nada de eso.

¿Dónde está el límite entre lo normal y lo anormal?

Vos sabés.

No.

Sí: sabés. Y se ríe con todo el rostro.

No. No lo sé. ¿Cuál es el límite de lo normal?

Eso va en cada uno.

¿Te tocó algún famoso?

No. Lo estoy esperando.

Bueno. Cuando nosotros seamos famosos vamos a venir.

(Risas).

¿Qué idea de moral tenés?

La moralidad no pasa por lo que hacés con tu cuerpo. Por más que yo venda mi cuerpo, si sigo manteniendo los mismos valores, con eso me alcanza y me sobra. Cuidar a mi hija, seguir siendo la misma persona, respetar, que me respeten. Códigos, como los que tenía la gente antes.

¿No estás muy anclada en eso de los códigos de antes?

Sí. La gente habla de los chorros, como habla de la putas, como habla de todo. Hay códigos: dónde se come no se caga, por ejemplo. Y eso se fue al carajo porque cualquiera se llama chorro, hoy día.

¿Crees que sos solamente un cuerpo para los tipos o un poco más?

Un cuerpo. Si buscan otra cosa, en mí no lo van a encontrar. La fantasía del tipo puede correr por muchos lados pero lo único que ofrezco es sexo.

¿No notás que buscan un oído, muchas veces?

Sí, muchas veces. Pero yo no le puedo dar afecto a alguien que no conozco. No puedo dar algo que no siento. Una cosa es abrirse de gambas y otra cosa es dar afecto.

¿Qué cosas que te dicen los tipos te hacen cagar de risa?

Que te van a sacar de esto. Es la típica. Y todavía estoy acá. Los hombres son puro chamuyo. El noventa por ciento de los tipos que vienen son casados.

Bueno, ¿querés decir algo más?

Un saludo a los pibes, y vuelve a reír mientras va hacia la esquina

 

 

Sobre EL AUTOR

Jorge Hardmeier publicó los libros de cuentos Sobrespejos (1998), Animales íntimos (2002) y Arquitectura antigua (2011), los libros de divulgación Artaud para principiantes (1998) y Poe para principiantes (1999), el poemario Juguetes antiguos (2015), 16 entrevistas a escritores (2015) Miguel Ángel Bustos, biografía de un poeta militante (2018)  y Entrevista a la música argentina (2020).  Entre 1999 y 2006 fue secretario de redacción de El Anartista y entre 2010 y 2012 miembro de la revista Nova. Fue editor de Expreso Nova Ediciones entre 2011 y 2017. Incursionó en la dramaturgia con “La maniobra”, dirigida por Adrián Murga y fue coguionista de cuatro cortos cinematográficos realizados por Gabriela Cánaves. Ha publicado sus ensayos y entrevistas en medios como Esperando a Godot, Lilith, Agencia Paco Urondo, Sonámbula, No retornable, Lamas médula e IndieHoy. En 2020 fue el curador de dos ciclos en el CCK: Memoria ya! y Soberanía ya!. Ha publicado como coeditor libros virtuales en la editorial eneljardindelacasaderoman junto al editor y poeta Hernán Casabella. En noviembre del mismo año recibió una mención de honor por un escrito realizado junto a Daniela Drucaroff en el concurso de crónicas de la revista Caras y Caretas.