oTRAS lENGUAS

Denise Levertov

 

 

No sólo es una de las poetas más reconocidas de la Generación Beat, sino también una de las más prolíficas. Escribió poesía, prosa, ensayos, realizó traducciones y recibió premios y distinciones a lo largo de su vida. Mucha información se puede encontrar sobre ella en la web que no planeo repetir acá. Sin embargo, no mucho de su trabajo se tradujo al español. Aquí mi aporte: dos poemas del libro Poemas 1960-1967.

Ojalá disfruten tanto como yo.

Claudia Sobico

Otra primavera

En la boca de oro de una flor
el olor negro de la tierra en primavera.
No más calaveras en nuestros escritorios
excepto la omnipresente
prueba de la muerte—¿como si necesitáramos
nuevas formas de morir? No,
no necesitamos
nuevas formas de morir.
La muerte en nosotros sigue
probando la salvaje
posibilidad de vivir
como probó Adam.
Boca dorada, la sonrisaoblicua
de la luna al oeste
está en la ventana negra,
Calavera de Primavera.
¿Me malinterpretas?
Estoy hablando de vivir
de moverse de un momento al
otro, y al
próximo, respirando
muerte en el aire de primavera, sabiendo que
aire también es
música para cantar

Los caminantes de la lluvia

Un viejo de cara negra
que brilla marrón-dorada como guijarros mojados
bajo la luz de un farol pasea
dos perros desproporcionados, bajo la lluvia,
en la avenida relajada, en la noche temprana.

El pequeño lacio quiere detenerse
dócil al alma implorante de la basura,
pero el joven alto enrulado
quiere seguir: la vereda brillante
lo tienta a aventuras arcanas.

Lluvia en aumento. El viejo con su cabeza descubierta
sonríe y gruñe a solas.
Las luces cambian: La nave interminable de
la avenida repite notas en ecos
de un rojo litúrgico. Él se desplaza
entre el deseo de los perros.
Los tres están envueltos—
doblando ya para cruzar la ciudad—en
su percepción mutua, del placer,
del tiempo, las esquinas,
las amables tensiones entre ellos
y su propio silencio.

Another Spring

In the gold mouth of a flower
the black smell of spring earth.
No more skulls on our desks
but the pervasive
testing of death—as if we had need
of new ways of dying? No,
we have no need
of new ways of dying.
Death in us goes on
testing the wild
chance of living
as Adam chanced it.
Golden-mouth, the tilted smile
of the moon westering
is at the black window,
Calavera of Spring.
Do you mistake me?
I am speaking of living
of moving from one moment into
the next, and into the
one after, breathing
death in the spring air, knowing
air also means
music to sing to.

The Rainwalkers

An old man whose black face
shines golden-brown as wet pebbles
under the streetlamp, is walking
two mongrel dogs of disproportionate size, in the rain,
in the relaxed early-evening avenue.

The small sleek one wants to stop,
docile to the imploring soul of the trashbasket,
but the young tall curly one
wants to walk on; the glistening sidewalk
entices him to arcane happenings.

Increasing rain. The old bareheaded man
smiles and grumbles to himself.
The lights change: the avenue’s
endless nave echoes notes of
liturgical red. He drifts
between his dogs’ desires.
The three of them are enveloped—
turning now to go crosstown—in their
sense of each other, of pleasure,
of weather, of comers,
of leisurely tensions between them
and private silence.

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Sobre quien traduce

Claudia Sobico (Bs. As.  Argentina) Es docente en el Departamento de Lenguas Modernas, FFyL, UBA. Publicó la novela La Grafa (Alto Pogo, 2015) y el poemario Venus en Acuario (Kintsugi Editora, 2016). Además publicó relatos en revistas de Argentina y México. Participa y colabora en distintos proyectos de arte, como lecturas performáticas de poesía, programas de radio y podcasts literarios. 

claudia.sobico@gmail.com

@clau.sobico